Antes de contratar el diseño de tu logo, conviene entender algo simple: un logo es la forma visual del nombre de tu empresa. Sus tipografías, sus colores, toda su imagen, tienen que transmitir lo que tu empresa realmente es — no cualquier cosa genérica que quede bien a primera vista.
Hoy existen muchas páginas donde conseguís logotipos lindos por unos pocos euros, incluso gratis. Pero son plantillas — las mismas que puede tener cualquier otro negocio. Pensá cómo te sentirías yendo por la calle y viendo un cartel con el mismo ícono que tu empresa. Ahora imaginá que lo ve tu cliente: se pierde prestigio, credibilidad, coherencia — parecés copia, aunque tu servicio sea excelente.
Hay emprendedores que arrancan con una plantilla a propósito, sabiendo que más adelante van a invertir en algo propio. Y hay quienes prefieren dar el primer paso con el pie derecho desde el principio. Ninguna de las dos decisiones está mal — lo que importa es que sea consciente.
Estas son las preguntas que más me hacen quienes están por contratar el diseño de un logo.
¿Cómo es el método para el diseño de tu logo o imagen de marca?
Esto no empieza en Illustrator — empieza en una conversación. Primero nos reunimos para entender tu marca de verdad: qué representa, hacia dónde va, qué necesita comunicar que hoy no está comunicando. De ahí sale el presupuesto, y si estás de acuerdo, reservamos lugar en la agenda y firmamos contrato.
Te paso un archivo de branding para profundizar en tu misión, tus valores, tu público y tu diferencial frente a la competencia — no son preguntas de trámite, son la base estratégica sobre la que se construye todo lo demás. Validamos esas respuestas, y ahí recién empieza el proceso creativo.
A los 10 días hábiles, aproximadamente, te muestro las primeras propuestas — ya no como bocetos sueltos, sino como decisiones de diseño justificadas. Ajusto lo necesario y avanzo con el manual de marca. Una última reunión para mostrar los avances, y te entrego tipografías y archivos en svg, png, jpg y pdf. Sigo disponible después, porque una marca no termina el día que se entrega el logo.
¿Qué información necesito tener antes de empezar?
No te preocupes por llegar con todo resuelto — te guío en cada pregunta y profundizamos juntas donde haga falta.
¿Cuántas reuniones online vamos a tener?
Por lo general cuatro: para conocernos y armar el presupuesto, para validar el branding, para mostrarte los primeros bocetos, para revisar avances y manual de marca, y para el ok final. Si hace falta alguna más, nos volvemos a reunir sin problema.
Esas reuniones donde te muestro el logo por primera vez son de mis momentos favoritos del proceso — ahí tu marca empieza a tener forma y color, y lo que era una idea se vuelve real.
¿Y si no me gustan los diseños?
Hago nuevas opciones. El proceso creativo no termina hasta que estés conforme — se trata de construir una imagen que te identifique desde tu esencia y que además conecte con tu cliente.
¿Mi diseño será único?
Sí. No trabajo con plantillas ni repito propuestas — cada diseño nace de lo que conversamos vos y yo. A veces empiezo en papel y lápiz, otras en tablet, y termino en la computadora. Investigo, exploro, uso la intuición — y llevo siempre una libreta encima, por si aparece una idea en el momento menos pensado.
¿Qué archivos me enviarás?
Todo lo que forma parte del manual de marca: el logo original, sus variantes en blanco y negro, con los colores corporativos, las misceláneas y las tipografías. En svg (vector), png (fondo transparente), jpg y pdf.
¿Cuál es la forma de pago?
Transferencia bancaria, PayPal o Western Union, en un pago único o en tres instancias — al inicio, en la muestra de los primeros bocetos y en la entrega final. Los detalles los conversamos en la primera reunión, ajustados al alcance de tu proyecto. En cada pago recibís la factura E de exportación de servicios correspondiente.
¿Podés ayudarme después con otros diseños?
Con gusto. Con algunas empresas seguimos trabajando por hora para actualizar archivos con la nueva gráfica; con otras, avanzamos con nuevas cotizaciones para catálogos, web, presentaciones o edición de libros. Y a veces me suman como colaboradora a un equipo que ya tiene otros profesionales trabajando en el proyecto — esas experiencias también son de las que más disfruto.
Este proceso es la base de mi trabajo de identidad visual — pero si tu marca ya creció, o si sos una empresa que necesita algo más integral (sistema de marca completo, aplicaciones, equipo interno alineado), conversemos sobre Branding Corporativo o Servicios a Medida: ahí el alcance y el acompañamiento son distintos.